martes, 26 de febrero de 2019

Una parada obligatoria en La Puebla de Montalbán




El proximo viernes, 1 de Marzo, estaremos en La Puebla de Montalbán (Toledo) de la mano de la poeta Almudena María Puebla. Allí os esperamos.
 

lunes, 4 de febrero de 2019

El semáforo por compañero



Mas, allá en su fondo, el ayunador no dejó de hacerse cargo de las circunstancias, y aceptó sin dificultad que no fuera colocada su jaula en el centro de la pista, como número sobresaliente, sino que se le dejara fuera, cerca de las cuadras, sitio, por lo demás, bastante concurrido.
Un artista del hambre.-Franz Kafka

Esta cita, del inigualable autor checo, da pie para que en el relato Con otro color, su protagonista, Michel, se debata cada día con la necesidad de lidiar con unos y con otros por una necesidad perentoria como es el pan nuestro de cada día. El artista del hambre llega a una situación extrema con tal de llamar la atención del público. Michel esboza una sonrisa y con su oferta en la mano nos está haciendo ver a todos como son las cosas cuando no ruedan dentro de las normas establecidas. Es un actor que lo tenemos pegado al semáforo interpretando el dificil arte de sobrevivir en un mundo que gira demasiado aprisa y que casi nos impide ver los árboles dentro del bosque. El verde de ese poste en que se defiende como puede este personaje, viene bien a todo el mundo e incluso sonreimos cuando comprobamos que tenemos vía libre; el naranja nos hace sudar, nos lleva a una situación de incertidumbre, de no saber lo que hacer y el rojo... Ahí es donde se encuentra Michel. Tendrá que llegar el momento de extender nuestra mano, no nos queda otra si queremos seguir disfrutando de un mundo sostenible.

miércoles, 9 de enero de 2019

Noctánbulos bulliciosos



Hay lugares concebidos para el descanso que pueden verse alterados por ruidos diversos, ya que somos muchas personas las que solemos concentrarnos en los mismos sitios. Está a la orden del día los inconvenientes que se producen entre vecinos: los unos porque quieren divertirse y los otros porque necesitan que lleguen a sus oídos la cantidad justa de decibileos para concialiar el sueño.
En esta diatriba se debate El destierro.  Juan Carrasco es el personaje que se encuentra en un bando, en el de los que prefieren descansar y Serrano se halla en el otro, en el que dicen que la noche está para vivirla. En medio de los dos: Pedro, que da sus primeros pasos en las llamadas "botellonas" y que resulta ser el dagnificado de la historia. Cada cual defiende sus derechos y lo ve desde su posición, tal vez en el punto medio esté la virtud -como casi siempre-, lo malo es que a veces se tensa la cuerda tanto, que al final alguien sale perdiendo, y -cosas del destino-, la mayoría de las veces es el que menos culpa tiene. Se produce el destierro.

martes, 11 de diciembre de 2018

Personajes con plumas


Hablar de pájaros tiene siempre el peligro de querer relacionarlos con las fábulas y no querer ver que ellos de por si tienen su mundo. No pretendí cuando me enfrenté al relato La rebelión dar ninguna lección a los sapiens a través de los animales, tan solo manifestar la posibilidad de adentrarme en sus vidas. Así surgió la sra. Abubilla, el sr, Mirlo, el sr. Martín, el sr. Mosquitero, el sr. Cárabo, que junto a otros colegas del bosque dieron forma a esta historia, que usted se la podrá creer o no, depende del estado de ánimo en que se encuentre cuando la lea, lo que si es seguro es que pasará un rato agradable, situándose en una cabaña en mitad del bosque, como un gran hermano cualquiera, mientras que los personajes de nuestra misma especie dormitan en sus camas, y hasta es posible que soñando con los avatares del día y el gran descubrimiento que acaban de hacer para el mundo de la ciencia. Aunque a veces las cosas no son como nos las pintan, y los depertares pueden tener sorpresa incluida. Recuerden: la sra. Abubilla, la de la cresta; el sr. Mirlo, enlutado pero de pico llamativo; el sr. Martín, de trajes coloristas; el sr. Mosquitero, pequeñito pero ágil y el sr. Cárabo, dueño de la noche. No los olviden.
 

viernes, 9 de noviembre de 2018

Personas y personajes


Cuando me planteé escribir un relato sobre la relación de algunas personas con los animales, enseguida se me encendieron las luces y tenía en mi mente a la persona que me podía servir de guía. En el polo opuesto también tenía claro a qué otras personas no les gustan los animales, o al menos su relación con ellos. Lo normal es tener en casa algún perro, algún gato o algún pajarito que alegre la vida del vecindario. Pero esa sería una situación que nada tiene de particular, por eso decidí añadirle otros elementos y meterlos todos en la misma coctelera, a ver que sucedía. Me interesaba mucho las características físicas y mentales del personaje en cuestión, la sensibilidad para relacionarse con los animales en general, y también la capacidad de aguante del resto de la familia que habrían de convivir bajo un mismo techo. Así nacieron la pata Josefa, la perra Canela, la tortuga Dioniosio, el periquito Luis, el gato Mini, el padre, la madre, la tía y la hermana de Maite, que vino a ser el personaje principal de esta historia que acabaría por conformar el relato Una granja muy particular.
Pensando en las personas conocidas y encariñándome con los personajes que poco a poco fueron surgiendo, me lo pasé de rechupete. Por eso fui todo gozo el día que quedaron encuadrados bajo la cubierta de este libro, de Una parada obligatoria. Otra cosa es como se vea desde el exterior, pero eso ya lo dirán quienes tengan la curiosidad de leer el libro.
 

martes, 2 de octubre de 2018

Horacio Quiroga



Gran fuente de inspiración es para mi, Horacio Quiroga, un escritor que desde que lo descubrí no ceso de releerlo porque siempre encuentro en el algo que me entusiasma. Sus relatos, cortos, sin demasiada parafernalia ni adornos imprecisos, son contundentes. No podía, por tanto, en esta "parada obligatoria", quedarse para atrás esta circunstancia, y así me pareció oportuno incluirlo, a modo de cita al comienzo del libro. Elegí este fragmento de su obra "El loro pelado" porque el primer relato que figuraba en Una parada obligatoria, trataba sobre animales, que fueron inagotable veta de creación para el añorado escritor uruguayo.
He aquí la cita:
Y decía tantas veces «¡rica papa!» porque ya eran las cuatro de la tarde, y tenía muchas ganas de tomar té con leche. El loro se había olvidado de que los bichos del monte no toman té con leche, y por esto lo convidó al tigre.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Remembranza

                                  
Una parada obligatoria
Siempre es grato darse una vueltecita por la red y encontrarse que aún sigue dando vueltas aquello que hace ya un tiempo surgió tras los visillos de una ventana. En el barrio de la Macarena, en Sevilla, a la altura de un tercero, y en una mesa de estudio, día a día las imágenes de la calle se confundían con la grafía que iba conformándose en un folio preparado al efecto. Fueron tardes placenteras o de sufrimiento, dependiendo de cómo se portase el personaje que iba tomando forma y casi haciéndose dueño de la casa. A veces lo dejaba a solas, para ver como quería lucir y otras me veía obligado a tomar yo la decisión en vista de su indefinición como tal. Terminamos siendo amigos todos, y prueba de ello es que aún seguimos dando vueltas por cuantas tertulias quieran acogernos. Aunque esto es ya otra historia, lo que me viene hoy a la mente es con relación a aquel barrio, que sin saberlo me cedió su atrezzo para diseñar en él las cerca de treinta historias, algunas de las cuales quedaron grabadas para siempre en este libro. Por ello creo que merece una parada, un recordar para apreciar los buenos ratos vividos.