miércoles, 12 de septiembre de 2018

Remembranza

                                  
Una parada obligatoria
Siempre es grato darse una vueltecita por la red y encontrarse que aún sigue dando vueltas aquello que hace ya un tiempo surgió tras los visillos de una ventana. En el barrio de la Macarena, en Sevilla, a la altura de un tercero, y en una mesa de estudio, día a día las imágenes de la calle se confundían con la grafía que iba conformándose en un folio preparado al efecto. Fueron tardes placenteras o de sufrimiento, dependiendo de cómo se portase el personaje que iba tomando forma y casi haciéndose dueño de la casa. A veces lo dejaba a solas, para ver como quería lucir y otras me veía obligado a tomar yo la decisión en vista de su indefinición como tal. Terminamos siendo amigos todos, y prueba de ello es que aún seguimos dando vueltas por cuantas tertulias quieran acogernos. Aunque esto es ya otra historia, lo que me viene hoy a la mente es con relación a aquel barrio, que sin saberlo me cedió su atrezzo para diseñar en él las cerca de treinta historias, algunas de las cuales quedaron grabadas para siempre en este libro. Por ello creo que merece una parada, un recordar para apreciar los buenos ratos vividos.

sábado, 25 de agosto de 2018

Una estación de amor


Este verano estuve por Galicia y paseando por los alrededores de la catedral de Santiago tropecé con un puesto de libros de ocasión. Como para mi resulta irresistible echarle un vistazo a las ofertas, vine a dar con un ejemplar de Plutón Ediciones, titulado Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte, de mi admirado Horacio Quiroga. Su lectura me resultó algo más que reconfortante. Por eso tengo el placer de compartir con quien lo desee estas referencias del escritor uruguayo que vivió entre 1878 y 1937.
 wikipedia
Radio Uruguay
http://www.literatura.us/quiroga/estacion.html


martes, 24 de julio de 2018

Una parada obligatoria


                             Así comienza el relato que le da título al libro
Alejandra y Matías se conocieron un día de primavera en que habían salido, junto con otros amigos, a una excursión por la sierra. Nunca antes se habían visto, y nada sabían el uno del otro. Tuvieron ocasión de hablar, contarse algunas intimidades e, incluso reír juntos las gracietas de Javier que, para esto de hacer pasar un buen rato, se las pintaba como pocos. A la vuelta, Matías tuvo el detalle de acercar a Alejandra hasta la puerta de su casa, evitándole el farragoso proceso de los dos autobuses que tenía que tomar cada vez que salían desde ese punto. Al despedirse...

Aquí el lector puede imaginar que viaja en un tren con dirección  a:
Huelva

A Alejandra le había parecido tan encantador, que en cuanto subió a su casa marcó un número de teléfono y se puso a contarle a su amiga Isabel lo que le había sucedido. Aquello era un flechazo.

sábado, 16 de junio de 2018

De cara al público



No hay nada más gratificante para el autor que encontrarse en una sala rodeado de gente, con ganas de hablar de la obra en la que ha depositado sus esperanzas. Eso fue lo que ocurrió la pasada semana en Cantillana (Sevilla). La experiencia tuvo lugar nada más y nada menos que en la Biblioteca Municipal, acompañado por la Sra. Alcaldesa, Ángeles García Macías. El acto estuvo presentado por Hermenegildo Sanz Sanz y fue amenizado por Alfonso Porcel Blanco, a la guitarra, y Rosario Heredia Tirado en la voz. Para mi es todo un orgullo una situación de este tipo, una gran oportunidad para dar a conocer mis escritos y poder constatar que, a pesar de los pesares, sigue habiendo afición a la lectura a través de la letra impresa. De este encuentro surge el compromiso de otro para el próximo otoño, en el que a través del club de lectura podamos acercarnos un poco más el escritor y el lector. Bien es sabido que aquel que escribe se nutre de la existencia de personas que leen. En mi caso mi afición a sentarme delante del folio en blanco me ha hecho concebir textos variados a lo largo de muchos años, aunque he de reconocer que es ahora, en el trato con los lectores cuando estoy consiguiendo encontrarme más a gusto con mi trabajo, puesto que de la otra manera era como un banco al que le faltaba una pata. Estoy muy agradecido al pueblo de Cantillana por la acogida y espero que esto no sea más que el principio de una gran amistad en torno al mundo de la Literatura.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Una parada en Cantillana


El próximo viernes, 8 de Junio, estaremos en Cantillana, dialogando, una vez más en torno a los vericuetos del libro Una parada obligatoria. En esta ocasión el escenario es la Biblioteca Municipal quien nos cede el espacio para que podamos encontrarnos lectores y autor. Qué mejor lugar que rodeados de libros para hacer más cierta la necesidad que tenemos unos y otros de pararnos de vez en cuando y reflexionar con las propuestas que las páginas de un libro nos ofrece. Si bien es cierto que la lectura es entretenimiento, y que en más de una ocasión la buscamos para evadirnos del cúmulo de noticias que nos invaden y nos atosigan, no es menos cierto que tras un reposado encuentro con las letras, queda un poso que más tarde o más temprano aflora y nos hace ver un poco más claro la realidad del mundo en que vivimos. La fantasía puede estar más cerca de nosotros de lo que podemos imaginar. Nuestra intención con estos encuentros es que Una parada obligatoria ayude a sentirnos mejor, aunque solo sea porque hemos descubierto un punto de luz que ante no nos llegaba. Bienbenida sea la lectura, bienhalladas las bibliotecas.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Feria del libro 2018


Comienza la Feria del Libro de Sevilla de este año con la inauguración por parte de Almudena Grandes, y a raíz de ahí habrá todo un elenco de actividades en torno al libro. La experiencia de años anteriores me lleva a pensar que es una buena oportunidad para ponerse al día de lo que se cuece a nuestro alrededor, puesto que a través de las mesas redondas, de las presentaciones de libros y de otros diversos actos, podemos estar en contacto con aquellos escritores de los que podemos conocer algo, pero cuando te lo cuentan en directo parece que se fijan más las ideas,  al margen de tener siempre la posibilidad de intervenir en vivo y en directo sobre cualquier aspecto que nos llame la atención.



Que haya una feria en torno al libro es siempre de agradecer, a pesar de todas las estridencias que hubiera que limar, puesto que nunca llueve a gusto de todos. Mi experiencia personal, a lo largo de unos cuantos años, es positiva, por eso animo a participar de alguna u otra manera.
Mentengo firme en mi memoria la participación que tuve con ocasión de la publicación de Una parada obligatoria. En medio de aquella vorágine aparecimos los dos -el libro y yo- dispuestos a dar de si lo que llevábamos dentro. No tiramos cohetes, pero participamos, que era lo importante.
Valgan estas lineas para rememorar aquellos días, al tiempo que recomiendo en estas fechas darse una vuelta por la Plaza Nueva de Sevilla, en el horario que mejor cuadre a cada cual. No se arrepentirán.